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Mini – clase (I) ¿Cómo se produce la leche?

Parece que vamos a tener que quedarnos en casa durante un tiempo debido a las circunstancias. Los peques no pueden ir al cole a seguir aprendiendo; lo mismo se habrán perdido esa excursión a la que tantas ganas tenían de ir o esa charla tan interesante que iban a dar los padres de los compañeros explicando su oficio. Pues bien, desde este rincón os proponemos una serie de pequeñas clases en las que veremos cómo se producen algunos alimentos.

Es posible que, ahora que no hay que salir corriendo al cole, muchos podréis desayunar más tranquilos, así que vamos a empezar con los típicos alimentos con los que comenzamos el día. Si a alguien le gusta desayunar las sobras de lentejas del día anterior está también estupendo, pero como esperamos que esta situación no se alargue mucho comenzaremos por el desayuno.

Quizás la leche sea el alimento estrella. Aunque, si no te gusta, también lo pueden ser otros productos lácteos, como la mantequilla, el queso de untar o un yogur. Así que vamos a ver entonces cómo se produce la leche.

Antes que nada, ¿quién produce la leche?. Hay muchas hembras mamíferas que producen leche para sus crías pero que también es aprovechada por el hombre: vacas, ovejas, cabras, búfalas, camellas, renos...En nuestro entorno, la inmensa mayoría de la leche la produce sobre todo una raza de vaca lechera, la frisona. Si, esa de manchas blancas y negras. En nuestro país también son importantes las ovejas y las cabras, con cuya leche se hacen quesos muy sabrosos.

 

Ah, se me olvidaba. Para que una hembra comience a dar leche es necesario que haya tenido una cría. El primer día el ganadero dejará que la cría tome leche de la madre porque le aporta defensas, luego le alimentará con leches especiales para ella. Aunque pueda parecernos un poco triste, resulta imprescindible hacerlo así.

Siguiente pregunta, ¿cuánta leche producen? Eso depende de la raza del animal, de lo bien alimentado que esté y de cuantas veces se le ordeñe. Para que te hagas una idea, en un día: una vaca frisona en una granja moderna suele dar unos 30-40 litros de leche, una oveja manchega, (con cuya leche se elabora el queso del mismo nombre), algo más de un litro y una cabra Murciano-Granadina un poquito más de dos litros.

Bien, ya sabemos quién nos da leche, y cuanta nos da. Ahora toca preguntarse, ¿cómo se obtiene?. Muchos seguro que conocéis la respuesta: ordeñando. Pero...¿cómo se ordeñan las vacas hoy en día?. Ya no se hace a mano, por razones prácticas (con un rebaño grande se tardaría mucho) y sobre todo de higiene. Actualmente se utilizan ordeñadoras mecánicas, unas máquinas que envían la leche directamente a un depósito donde se mantiene fría. De esta manera, además de ser mucho más rápido, se evita el crecimiento de bacterias que pueden darnos problemas serios de salud. 

Las vacas acuden dos o tres veces al día a la sala de ordeño, depende de la granja. Esperan pacientemente su turno hasta que les toca entrar y siempre se colocan en el mismo sitio, ¡son unos animales a los que les gusta la rutina!. Una vez allí, los trabajadores le limpian los pezones para después colocarles las "pezoneras" que conducirán la leche por unos tubos hacia el depósito. No te preocupes, a las vacas no les molesta, si así fuera apenas darían leche. De hecho, las ordeñadoras automáticas están diseñadas de tal manera que simulan la manera de mamar del ternero. Por cierto, aunque no te lo creas, ya existen robots que ordeñan, aunque no tienen nada que ver con los típicos robots de los tebeos.

La leche permanece en el depósito uno o dos días como mucho. Llueva, nieve o truene, todos los días un camión cisterna irá a recoger la leche de la granja para llevarla a la fábrica. Lógicamente, durante todo el trayecto la leche sigue manteniéndose fresca, más o menos como la parte más fría de tu nevera.

¿Y qué se hace con la leche? Nada más llegar a la fábrica de la industria láctea (pasamos entonces del sector primario al secundario, ¿ habéis estudiado eso ya?) la leche se analiza. Este paso es muy importante, si la leche no tiene calidad adecuada o tiene restos de antibióticos es rechazada automáticamente, ya que no se puede destinar a alimentar a las personas. Una vez en la fábrica, según vaya a ser su uso se aplicarán distintos tratamientos a la leche. En nuestro caso, como estamos hablando de leche para beber se somete a un tratamiento de calor que matará a muchos gérmenes, los cuales estropean la leche y nos pueden causar enfermedades. Este segundo paso es también muy importante y nos asegura que tomamos un alimento muy seguro, además de nutritivo. 

La leche ya está lista para ser envasada y vendida. Y del supermercado a nuestra casa y nuestro desayuno, ¡¡ buen provecho !!.

 

Lejos quedó la visión de las tareas del campo como último destino para los que no querían estudiar. La agricultura y la ganadería de hoy en día poco tienen que ver con las que dieron de comer a nuestros bisabuelos, abuelos y e incluso padres. Para poder ganarte la vida y tener cierto éxito profesional en el mundo agrario actual conviene desterrar la mentalidad que subyace bajo el refrán "cava hondo, echa basura y ríete (o cágate) de los libros de agricultura".
Isabel Vidal no se imaginaba que acabaría siendo viticultora biodinámica. Su madre tenía seis hijos, 25 ha de terreno, la mayoría plantados de vid con algunos frutales y mucho amor por esa tierra. Cuando comprobó que, a pesar de sus intentos, a ninguno de sus hijos le había picado lo suficiente el gusanillo de la agricultura decidió que dedicarse a lo que le apasionaba: con la ayuda del "masover" de la finca dedicaría a sus vides todo el tiempo y los mimos que necesitaran.
Con el buen tiempo vuelve la fruta de verano. Aumenta el color en los puestos del mercado y en el lineal del súper: nísperos, nectarinas, melones, sandías, paraguayas o chatos, cerezas, melocotones, ciruelas... irán sucediéndose unos a otros hasta que vuelva el otoño.